El Marketing Online o Marketing Digital persigue el aprovechamiento de las oportunidades que nos regala Internet para potenciar un negocio o marca de manera más eficiente. En la nueva era de Internet nació la posibilidad de compartir información rápida y fácilmente gracias a las redes sociales y a las nuevas tecnologías de información y comunicación. Desde hace unos años, a Internet no sólo se le permite el uso de buscador de información, sino también como comunidad, donde hay relaciones, experiencias, se comparten conocimientos y se genera un feedback con los usuarios de cualquier parte del mundo.

Facebook es actualmente la red social número uno a nivel mundial con 1.500 millones usuarios activos (datos a fecha de Enero de 2016) y el segundo sitio en tráfico de la web, tan solo por detrás de Google y por delante de buscadores como Yahoo y Bing. Debe saber que, probablemente, sus clientes están ya en Facebook y esta red social posibilita a las empresas tener una fuerte presencia en Internet aún careciendo de sitio web o blog.

El Community Manager es el profesional responsable de construir, gestionar y administrar la comunidad online alrededor de una marca en Internet, creando y manteniendo relaciones estables y duraderas con sus clientes, sus fans y, en general, cualquier usuario interesado en la marca.

La gestión de una marca en Internet exige poseer un conjunto de habilidades, técnicas y destrezas que es necesario trabajar.


Los servicios tienen un gran componente de interacción personal. En el servicio  es tan importante el material que se entrega como el proceso de entrega. Por tanto  son esenciales, la formación y motivación de los empleados y su orientación hacia un  servicio excelente.


Una parte esencial de la mercadotecnia la constituye la generación de estrategias concretas y bien definidas que permitan que el producto (bien o servicio) llegue al mercado satisfaciendo así las necesidades del consumidor final. 

Para que se logre una promoción efectiva será necesario recurrir a las ventas como medio de colocación del producto implicando un proceso que deja de lado el azar y la improvisación.